miércoles, 11 de abril de 2012






¿TIENEN LAS MADRES COLOR?


En un lugar donde las huellas quedaron marcadas por tristes verdades, se encontraron dos mujeres de avanzada edad.
Las dos, huérfanas de hijos, con la mirada perdida, cansadas por el sufrimiento de tiempos pasados, pero cercanos en el recuerdo, cruzan sus miradas al encontrarse en la calle.
Madre roja, madre azul.
Las dos se miran sin resentimiento, intentando sembrar semillas de libertad sin rencor.
La madre roja, acaricia con su mano derecha la mano izquierda de la madre azul y las dos tratan de apaciguar el dolor y la miseria que las une, en el recuerdo fatídico de una guerra cruel e inútil donde sus hijos perecieron.
Cárceles de muros roídos por el llanto.
Muerte inútil de muchachos obligados.
Esperanza caduca de libertad por culpa de los colores de una ideología.


¿Rojo?, ¿Azul?
¿Tienen las madres color?
Me quedo con el verde de la esperanza.


                                       Antonio Baños

martes, 18 de octubre de 2011

EL CANTO DE LA SIRENA

Querid@s tod@s:

Esta entrada la podéis ver también en mi otro blog 
y no es que me repita por nada en especial, 
es que esta entrada aunque está compuesta 
de prosa y rima poética es un cuento y como tal, 
lo traigo a este espacio:

"CUENTOS Y OTRAS COSAS" 





EL MARINO Y LA SIRENA

Prosa poética

En las profundidades del mar,
donde las caricias se funden
y los amaneceres sufren de insomnio,
danza, una sirena enamorada.

Espera paciente:
Amores desiertos,
primaveras calladas,
inviernos silenciosos
y crepúsculos otoñales
de un amor marinero,
que prometió su regreso.

Baila; suspira recuerdos
del hombre que la conquistó,
mas de pronto se entristece
porque el marino no viene.
Y la sirenita llora
entonando esta canción.

-----------------
Soneto
Marinero, marinero,
te marchaste de mi lado.
Nunca de ti me he olvidado,
si no regresas me muero.

Espero con desespero,
pero tu amor silenciado
por las noches he llorado.
Eres lo que yo más quiero.

Belleza de amor eterno,
sonrisa de mar en calma,
eres mi otoño, mi invierno,

eres mi gloria, mi infierno
porque me robaste el alma,
mi razón y mi gobierno.
------------------

De pronto el silencio calla,
el mar se revoluciona,
la caracola, la estrella,
el pez luna y la medusa,
lloran en unión la pena,

sin saber que el marinero
naufragó en alta mar,
y solitario responde
al canto de la sirena.

------------------

Cuartetos octosílabos

Sin ella no puedo estar,
mi vida se rompería,
si no la vuelvo a encontrar,
de dolor me moriría.

¡Ay amor encarcelado¡
que por mi sirena espero,
ya no la tengo a mi lado,
por ella de pena muero.


Y así termina este cuento
del marino y la sirena,
que unidos en sentimiento,
los dos murieron de pena.

                              Antonio Baños (Anbairo)





jueves, 5 de mayo de 2011

EL POETA DE VOZ SUAVE




LA TRISTE VOZ DEL POETA

Allá por el año 2.010, existió un grupo de personas que se reunían en un lugar con muy poca luz. Todo el recinto estaba recubierto de madera y el ambiente que allí se respiraba era agradable y acogedor.
Conforme iban llegando, se acomodaban sentados en unos extraños bancos de madera de tan sólo tres patas, alrededor de una gran mesa parecida a la de los Caballeros del Rey Arturo, con la particularidad, de que ésta en vez de ser redonda, era sencillamente de otra manera.
Una vez que todos se habían acomodado, uno de ellos, el que parecía hacer de “Jefe",con amabilidad y simpatía, se dirigió al grupo alzando la voz: ¡¡Cuando queráis, empezamos¡¡
Era un grupo un poco raro; su nombre era: A-Rimando y todos tenían una afición en común, a todos les gustaba escribir, incluso algunos se habían atrevido a publicar para que todos pudieran leer.
Entre ellos había músicos, pintores, cuentistas, escritores de relatos… pero a la gran mayoría les gustaba compartir sentimientos con sus amigos en aquellas raras tertulias.
Entre ellos se encontraba uno muy peculiar que siempre, o casi siempre, intentaba pasar desapercibido, pero cuando hablaba…cuando recitaba sus poemas…, se producía excepcionalmente un silencio especial; así mismo se hacía llamar “El Caballero Andante”
Su voz a veces tenue, en ocasiones apagada, daba lugar a comentarios cariñosos:
Tienes que procurar hablar más fuerte  –decían unos.
 Tienes que ensayar delante de un espejo para que tu voz salga con energía –comentaban otros.
El Caballero Andante se sintió triste por no poder transmitir sus sentimientos al resto del grupo y sin pensarlo dos veces, se puso manos a la obra.
Ensayó delante del espejo, puso una escoba con un sombrero a una distancia prudencial para tratar de que su voz llegara hasta ella y así una y otra vez ensayó hasta la saciedad,sin llegar a conseguir su propósito.
Se sintió triste y abatido y sus lágrimas de poeta resbalaron por sus mejillas.
De pronto, la habitación donde se encontraba se iluminó y apareció un duendecillo de color azul. –Era el duendecillo poeta azul de la voz grave.
¿Qué te sucede Caballero Andante? ¿Por qué estás triste?
Me gustaría tener una fuerte voz para poder recitar mis poemas con energía.
No te preocupes, no te sientas abatido –le dijo el duende.
A partir de estos momentos cuando vayas a recitar, tu voz será potente y serás la envidia de todo el grupo.
El Caballero Andante se sintió agradecido. Alzó la voz, recitó un poema y se sintió satisfecho esperando con ansiedad el día de la reunión para deslumbrar a sus amigos poetas y escritores con la potencia de su voz.
Recitó con seguridad, con energía y contundencia sus hermosos versos delante de todos que, enmudecidos, no daban crédito a lo que escuchaban.
La sala se llenó de incertidumbre, oían una voz avasalladora y arrogante a la que no estaban acostumbrados. Se miraban unos a otros sin salir de su asombro.
Los versos dulces del poeta eran humillados por aquella voz que no le pertenecía y el Caballero Andante,  el poeta de la voz dulce, se sintió de nuevo abatido. Había tratado de  cambiar su identidad y se había convertido en una imitación, pero pronto se dio cuenta y volvió a recitar sus hermosos versos con su voz cálida, apagada y dulce y sus colegas del Grupo A-Rimando, escucharon con atención y lo aplaudieron y jamás se atrevieron a darle consejos para que cambiara su forma de recitar. La clave no estaba en que el Caballero Andante recitara más fuerte. 
Ellos aprendieron a escuchar.


domingo, 20 de marzo de 2011

ME QUEDÉ DORMIDO, SOÑÉ... Y FUI FELIZ




SUEÑO

Soñaba que yo soñaba
que despertar no quería.
Soñaba de madrugada
y desperté al otro día.

Los sueños revelan en gran parte la personalidad del soñante.
Los hombres viven de sueños, no de ensueños.
A través de los sueños, algunos privilegiados recibieron mensajes proféticos.
Gracias a los sueños puedes volar, viajar en el tiempo, encontrarte con aquellos seres queridos que hace tiempo no tienes a tu lado, compartir penas y alegrías.
En sueños somos héroes o villanos, gentiles o esclavos.
El sueño forma parte de nuestras vidas y refleja nuestras inquietudes y nuestros deseos.
Cuando soñamos, podemos sentirnos felices o desgraciados y en alguna ocasión, soñamos que soñamos.

Soñar despierto no es sueño
pero si sueño que sueño,
sueño con mi madrugada
y quiero seguir soñando,
cuando soñé que soñaba

                                                         Anbairo


lunes, 20 de diciembre de 2010

CARTA A LOS REYES MAGOS



QUERIDOS REYES MAGOS

Sentada, con la mirada perdida frente al armario verde, cerrado con llave en aquella habitación que ahora me parece demasiado grande y que años atrás había compartido con mi hermana, recuerdo nuestra niñez con nostalgia. Pobrecita mía, a pesar de que al final de sus días no me reconocía, no dudó antes que eso sucediera en entregarme todo lo que tenía guardado: Una pulsera de brillantes que le había regalado un novio que tuvo y que se marchó a Francia para probar fortuna y nunca volvió; varios encajes que había bordado con esmero para su noche de bodas y que nunca fueron estrenados...
Me encuentro sola, con mis recuerdos. Mis padres hace años que faltaron y yo me había comprometido a cuidar de mi pequeña hermana, pero no pude disfrutar mucho tiempo de ella. Lo esperaba todo de mi y yo no supe darle nada.
En repetidas ocasiones recuerdo lo felices que éramos los cuatro: mi padre, mi madre, mi hermana y yo... Siempre he tenido debilidad por mi madre y mi hermana. A mi padre lo recuerdo pálido y sudoroso, envejecido; mi madre con algunos kilos de más y ojos grandes, expresivos.
A veces me miro al espejo y en él se refleja el rostro de mi hermana. - Era tan dulce-, que me niego a la resignación de estar sin ella. De entre sus recuerdos, guardo con especial interés aquélla carta que escribí hace muchos años a los reyes magos. No se porqué era ella quien la tenía como recuerdo. A menudo la leo y ahora, medio desgastada, tengo necesidad de leerla de nuevo.


Queridos Reyes Magos:
Soy una niña de diez años. Sé que soy un poco mayor para pediros cosas, pero este año me he portado muy bien.
Me llamo Esperanza y tengo una hermanita más pequeña que yo.
He obedecido en todo a mi profesora. En clase procuro no enredar, en casa hago todo lo que me mandan y procuro no pelearme con mi hermanita, aunque algunas veces sin darme cuenta la hago enfadar. Se que eso no está bien pero luego me arrepiento y le pido disculpas.
También algunas veces he mentido, pero a vosotros soy incapaz de mentiros porque sé que lo sabéis todo y luego si me porto mal no me traéis lo que os pido.
Os voy a contar lo que me pasó el otro día:
Estaba jugando con unas niñas en un jardín cercano a mi casa y una niña a la que nunca había visto me pidió que la dejara jugar conmigo. Al principio le dije que no, pero luego me dio mucha pena y le dije que podía jugar. Ella se puso muy contenta y me pidió que le dejara mi muñeca. Se la dejé y seguí jugando con otras niñas. De pronto se puso a llorar y no sabía que le sucedía. Me acerqué y le pregunté:
-¿Qué es lo que te pasa?
La niña no me contestó, -no paraba de llorar.
-¿Cómo te llamas? -pregunté de nuevo.
La niña levantó la cabeza y con la muñeca cogida entre sus brazos contestó sollozando: -Me llamo... me llamo Libertad.
Está bien -le dije- no llores, tienes la muñeca y puedes jugar con ella todo el tiempo que quieras. Yo me llamo Esperanza y si tu quieres podemos ser amigas.
La niña se puso muy contenta y dejando de llorar, se levantó y me dio un beso, luego, dejó la muñeca en el suelo y se marchó corriendo sin que pudiera detenerla.
Cuando la niña se marchó me sentí muy triste. Pensé que se había marchado porque yo la había molestado, pero os digo la verdad, no le hice nada malo, solo quería ser su amiga.
Me marché a casa y no le conté nada a mi mamá, no quería que me regañara, pues seguro que pensaría que se había marchado porque no la había dejado jugar conmigo.
Queridos Reyes Magos: me tengo que ir a la cama, mi mamá me lo ha dicho y no quiero ser desobediente; así que hasta mañana.
Recuerdo como si de ayer se tratara aquella noche feliz, interminable.
Antes de acostarme, coloqué los zapatos junto a la puerta... Contenta con tan poco, me enredé en las sábanas suspirando con ilusión.
No tardé mucho en levantarme de nuevo, me sentía egoísta. Había puesto mis zapatos en los pies de mi cama y había olvidado los de mi hermana. Los puse junto a los míos y desobedeciendo a mi madre, continué la carta que momentos antes había dejado a medias.
Hola queridos reyes, ya estoy otra vez con vosotros para continuar mi carta. Como os decía, la niña que había jugado con mi muñeca, había desaparecido y no la volví a ver hasta dos semanas más tarde. Se acercó de nuevo para pedirme la muñeca y estuvimos jugando un buen rato.
-El otro día te fuiste corriendo, ¿Qué es lo que te pasó? -le comenté.
-No te puedo decir nada, mi mamá no quiere que hable con nadie extraño.
-Yo no soy una extraña, soy tu amiga, estás jugando con mi muñeca.
-Yo no puedo tener amigas.
-Pero... yo quiero ser tu amiga.
-Está bien, pero si te digo un secreto no se lo dirás a nadie ¿lo prometes?
-Te lo prometo.
-Mira Esperanza, yo no puedo tener amigas porque si se enteran que mi papá es policía, lo matan.
-¿Estás segura?
-Segura, por eso no quiero que nadie lo sepa. Yo quiero mucho a mi papá y no quiero que le pase nada.
-No te preocupes, será nuestro secreto.
Queridos Reyes Magos, perdonarme si el papel está un poco emborronado, es que las lágrimas se me salen solas y no tengo otro papel.
No, si no lloro mucho, es que me da mucha pena lo que le ha pasado a mi amiga.
Yo no he dicho nada, os lo puedo prometer. Yo no me he chivado a nadie de que el papá de mi amiga es policía... Ahora no puedo jugar con Libertad. Sabéis, a lo mejor vosotros la habéis visto, porque mi mamá me ha dicho que está en el cielo y vosotros como sois magos, lo sabéis todo y todo lo veis. A vosotros no os puedo mentir; yo no he dicho nada.
Queridos Reyes Magos: ¿Porqué algunos son tan malos?
El domingo pasado cuando mi amiga se iba con sus papás de fin de semana, se oyó una gran explosión. Yo estaba en el jardín. Sentí mucho miedo y no me atrevía a salir. La gente corría de un lado hacia otro y de pronto empezó a salir mucho humo. El coche de mi amiga estaba ardiendo y los papás de mi amiga salieron y tenían mucha sangre en la cara y en las manos, pero mi amiga Libertad no salió. Ella....ella estaba muerta.
Queridos Reyes Magos, yo no he tenido la culpa. La gente dice que no hay paz, que no hay esperanza.
Mi hermanita se llama Paz, yo me llamo Esperanza. si os podemos servir para algo, aquí estamos.
Bueno no quiero molestaros más, solo deciros que sois muy guapos.
Aquella noche, dando un suspiro de satisfacción cerré los ojos y me dormí orgullosa, no sin antes ojear de nuevo los zapatos junto a la puerta de la habitación.
No se porqué mi hermana guardaba aquella carta. Nunca lo sabré.
Ahora, sentada en la habitación, frente al armario verde cerrado con llave, sola con mis recuerdos y esta carta de Esperanza; mi carta a los Reyes Magos, sueño que duermo y lucho por despertar, para poder apreciar las maravillas que durante mi letargo han sido destruidas por manos ajenas.
MI AMIGA LIBERTAD Y MI HERMANA PAZ HAN MUERTO, YO ESPERANZA, SIGO VIVA.

Anbairo

martes, 16 de noviembre de 2010

FINAL VOTACION I CONCURSO DE POESÍA EGT EDITORES

Han terminado las votaciones y gracias a l@s que incondicionalmente me habéis votado, 
he conseguido ser GANADOR del  I CONCURSO DE POESÍA ETG EDITORES.


Quiero compartir con tod@s vosotr@s esta noticia   !!Gracias!!  Un abrazo y desde aquí, felicitar a todos  los participantes y pon consiguiente, merecedores del premio.

Estos son los Ganadores, si queréis ver su Blog, pinchar en su nombre.

Anbairo  ( Antonio Baños),,115 votos
Mª Carmen Ramos Silva......97 votos

Carmela Rey.......................75 votos


http://www.literaturayversos.blogspot.com/

lunes, 25 de octubre de 2010

LAS AVENTURAS DE LA FAMILIA TOKO



VOLANDO UNAS COMETAS 

Toko-Nino y Pepe-Toko paseaban por el parque cogiditos de las manos de sus papás, observando cómo otros niños volaban sus alegres y divertidas cometas.
En sus caritas infantiles se reflejaba el deseo de poseer una, pero sabían que sus padres eran muy pobres y no dijeron nada.
Aquella noche, cuando después de cenar se fueron a la cama, sus padres comentaron:
¿Has visto cómo miraban las cometas? -Dijo Mama -Toko-
Claro que me he dado cuenta, -Exclamó Toko-Papa- Mañana compraré papel de colores y les haré una a cada uno.


A la mañana siguiente Toko-Nino, Pepe-Toko y Toko-Papa, recorrían ilusionados las papelerías en busca del papel ideal para la creación de las cometas,
Ya lo tenían todo. Solo les faltaban las cañas que sujetarían y darían solidez al papel.
!Yo quiero un payaso!-Dijo Pepe-Toko enseñando sonriente sus claros dientecitos-
!Yo un cohete que suba al cielo¡-Dijo Toko-Nino con sus ojitos chispeantes-


El regreso a casa fue especialmente atractivo. Pepe-Yoko y Toko-Nino miraban a Toko-Papa con complicidad, al tiempo que sonrientes jugueteaban y saltaban ilusionados. Antes de llegar a casa encontraron unas cañas que servirían para la creación de sus ansiadas cometas.
Toko-Papa dibujó la cara de un payaso sobre uno de los pliegos de papel de seda blanco y dándole colores con rotuladores, quedó muy gracioso. Recortó la figura dibujada y lo pegó con cola especial para papel sobre el rombo de papel plastificado que tenía preparado... Unas estrellitas de colores pegadas alrededor del payaso y luego, las cañas cruzadas.
Ahora tocaba el turno a la cometa cohete de Toko-Nino. Quería una cometa que fuera pequeña y por el mismo procedimiento, quedó terminada.


Toko-Papa puso hilo suficiente en cada una de las cometas para que pudieran volar muy alto. Estaban impacientes y deseosos de volar las cometas. Ahora se sentían felices como los demás niños, pero tenían que irse a la cama para estar descansados para otro día.
Había llegado la hora y marcharon hacia la playa, donde tenían espacio suficiente. Bajaron del coche de Toko-Papa ilusionados, pero algo había fallado.
Trataron inútilmente de que sobrevolaran, consiguiendo que subieran tan solo unos metros, cayendo una y otra vez, estrellándose en la arena, que ahora, se humedecía a consecuencia de unas gotas de agua de la lluvia que comenzaba.
Toko-Papa, Pepe-Toko y Toko-Nino se metieron con rapidez en el coche, desde donde se podía ver la silenciosa playa y las olas que juguetonas intentaban salirse de la orilla sin llegar a conseguirlo.


Las gaviotas se lanzaban al agua en picado en busca de comida.
El silencio se había adueñado de los niños que habían visto truncado su sueño. Sus cometas habían quedado destrozadas y con ellas su ilusión. Toko-Papa los observaba con tristeza y trató de animarlos.
¿Habéis visto esas aves? 
¿Comen las gaviotas agua? -Preguntó Pepe-Toko-
No hijo mío, las gaviotas comen peces. El agua es el origen de la vida, mirad, mientras no cesa de llover os contaré una historia.
Como os he dicho hace unos momentos, el agua es el origen de la vida, pues bien, la historia comienza así:


Dios cuando creó el mundo, lo llenó todo de agua y el sol poco a poco y con el paso de los años fue secando algunos trozos, quedando la tierra al descubierto.
Algunos de los animalitos que vivían en el agua que se había evaporado, lograron sobrevivir, mientras que millones de ellos morían por falta del agua que era lo que ellos necesitaban.
Los que quedaron fueron cambiando de imagen, dando lugar a la  metamorfosis. ¿ Sabéis qué quiere decir eso?
¿Qué quiere decir eso Toko-Papa? -Preguntó el pequeño Toko-Nino-
Eso quiere decir que se transforman, que cambian de imagen. Os voy a poner un ejemplo: Suponed que un pez tiene que vivir fuera del agua, entonces le crecen las patas para poder caminar sobre la tierra y ese cambio que sufre, se llama metamorfosis, ¿Habéis comprendido?
Sí Toko-Papa –Dijo Pepe-Toko-
Toko-Nino se encogía de hombros al tiempo que preguntaba curioso y extrañado ante las explicaciones de Papa-Toko. Pero… ¿Cómo llegamos a ser hombres, si todos los animales proceden del agua?
Ya os he explicado que los distintos animales que sobrevivieron cuando apareció la tierra, sufrieron cambios, pues bien, en toda la tierra no había el mismo clima, en unos sitios hacía mucho calor, en otros, demasiado frío y en otros había un clima igual al que tenemos nosotros aquí. Entonces tuvieron que adaptarse cada uno al lugar o ambiente donde se encontraban.
Pasaron millones de años hasta que hubo una especie de animal que sufrió una enfermedad. -Era parecido al mono, ese animalito que tan bien conocéis y que tanta gracia os hace-
Un día uno de aquellos animales se sintió mal, contagiando aquella misteriosa enfermedad a toda su familia. obligándoles a esconderse porque los demás animales miembros de la manada trataron de matarlos.
Sufrieron mucho para poder sobrevivir. Sentían miedo de todos y de todo. Su cerebro fue desarrollándose producto del mal que padecían, enfermedad que fueron transmitiendo a toda su descendencia.


De nuevo Pepe-Toko interesado por el tema, cortó el relato de Toko-Papa
¿Entonces, cómo dice La Biblia que Dios creó al hombre, si ha sido cosa de la naturaleza?
Hijos míos, ¿Quién creéis vosotros que creó la naturaleza? –Preguntó Toko-Papa-
Dios –Contestaron los pequeños a la vez-
Pues entonces, sabed, que Dios quiso que aquella especie llegara a poseer inteligencia y sobre todo que fuera razonable. Quiso darle un poco de lo mucho que Él poseía, de esta manera el hombre fue adquiriendo más y más inteligencia. Aquella enfermedad que había heredado de sus antepasados se fue apoderando casi por completo de él, sin darse cuenta que poco a poco, al intentar ser más que su propio Creador, está destruyendo su entorno natural, lo que con el paso del tiempo conlleva a su propia destrucción.
Toko-Nino y Pepe-Toko escuchaban entusiasmados las palabras de Toko-Papa y saltando gritaron al unísono:
¡Toko-Papa, yo no quiero ser hombre¡
Si hijos, tenéis que ser hombres. Tenéis que crecer como lo exige la naturaleza, pero procurad ser buenos.


Había cesado de llover, ahora era otra la cometa la que trataba de alzarse al viento cogida de la mano de otro pequeñuelo.
Pepe-Toko, Toko-Nino y Toko-Papa sin haber conseguido la ilusión que les había llegado hacia la playa, emprendieron el regreso a casa en busca de la merienda que Mama-Toko les tenía preparada.
No habían volado la cometa, pero habían aprendido otras cosas.

                                                                                           Anbairo    (regristrado en Safecreative)